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Joaquín Pixán / México ahora y siempre

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Joaquin Pixan
Viernes 17 de mayo, 20.30h - MÚSICA

Hay canciones que nos empujan a cantar con ellas, que nos animan a participar, a “emborronar” con nuestras voces la voz del artista. Otras suponen una distancia, una excelencia en sus intérpretes por la dificultad del compás, de la melodía y por una exigencia notable en la tesitura de la voz.
El repertorio elegido por Pixán se encuentra entre las primeras, aunque por sus condiciones de músico pueda y haya transitado en muchas ocasiones por las segundas.
Hay músicas que forman parte de la banda sonora de nuestras vidas. Estas grabaciones pertenecen a esta categoría.
Pareciera que Joaquín Pixán hubiera elegido sus recuerdos de niño, de joven, escuchando la radio, donde rancheras y coplas iban unidas en los mismos programas, sin distinguir muy bien de dónde procedía cada uno, casi en un mismo “folklore español”.

Precio: 18€
Sin duda el repertorio seleccionado es parte de la biografía de Joaquín Pixán, pero las canciones que nos muestra son también la banda sonora de muchos de nosotros porque las piezas elegidas han trascendido a sus autores y a la temporalidad para constituirse en música popular tradicional. Su procedencia étnica mexicana se ha diluído en un territorio común, en un pasado compartido. Como ocurre con gran parte de la música entre España e Hispanoamérica vuelve a producirse un fenómeno de “ida y vuelta” como se denominan a muchos toques flamencos que unieron los dos lados del océano atlántico.
Son canciones de un “cantar con”, asequibles en sus melodías a nuestras voces. Los aficionados las han entonado en ocasiones alrededor de una mesa, con amigos en un coro informal unido por una emoción compartida. Porque además sus letras dicen mucho, y con ellas en algún momento pudimos soñar y expresar nuestras emociones, identificándonos con algunos de sus textos. Entiendo que como sucede con las novelas, con el teatro o con “los culebrones” parte del atractivo para los oyentes procede de la relación que se produce
entre lo que se dice y quien lo escucha. Porque para el que escucha una canción, la letra posee un significado propio e individual, más allá del autor que la compuso y la intención del cantante que la esté interpretando.
Estas canciones de aparente simplicidad siguen suscitando versiones. Las hay intimistas como las de Chavela Vargas; otras donde prima la voz como las de Jorge Negrete. Y existen también versiones apegadas a la tradición o fusionadas con otros géneros musicales.
En este caso, el acompañamiento de la orquesta y la voz cultivada de Pixán y de sus invitados, las saca del ambiente mexicano de la cantina y el mariachi, y las acerca a una cultura más universal donde priman los valores cultos de la voz en una envoltura de acompañamiento sinfónico. Que un intérprete de la talla de Joaquín Pixán, de un ámbito tan distinto se detenga en estas músicas es un regalo. Y los que amamos la música mexicana le agradecemos que nos haya brindado su interpretación, y nos permita un vínculo donde podamos corearlas y acompañar con nuestras voces su exquisitez vocal.
Play music significa un “jugar”, un acortar la distancia entre el que hace música y el que la escucha, entre el intérprete en el escenario y el espectador, de modo que se participa en el juego, en la representación de la obra de arte que es la música.
Esto es lo que Joaquín Pixán nos permite en el disfrute de sus versiones.

María Victoria Arechábala (Doctora en filosofía por la Universidad Complutense de Madrid)